Ella asintió, sopesando sus palabras. Tenía razón. El encuentro anterior había sido tórrido, casi demencial. Seguía dándole vueltas a cómo Miguel conseguía excitarla tan solo con ponerla en situación, y sabía que para él también había sido una experiencia intensa.

Hay que tomar las riendas de la propia vida. Si me limito a existir y a sentir dentro de dicho marco, más o menos estrecho, la culpa es mía y sólo mía porque poder ampliarlos está ahí, al alcance de la mano, de la conversación con alguien interesante, de un billete de avión a un país desconocido, de la primera página de un libro o de un click de ratón.…

Hace ya dos semanas que salí de Madrid, sola, con un billete de Europass, mucha ilusión y muy poco dinero en el bolsillo para recorrer lo que pueda de Europa. …