5 Confesiones de camino a los 40

Tengo una amiga que dice que a mí, la crisis de los cuarenta, me ha pillado a mitad de los treinta. Ah, pero ¿no os lo he dicho todavía? ¡Hoy es mi cumpleaños! (Por eso el retraso en subir el post). Y, como al echar la vista atrás el hacer balance es inevitable, me he lanzado a confesar algunas cosas, como se dice en Chile, a calzón quitado: con sinceridad y sin tapujos. Un ataque de exhibicionismo, o como queráis llamarlo. Hoy me siento generosa y un poco egocéntrica. Pero oye, es mi día. confesiones
¡Tranquilos! Sé que tiendo a las encíclicas en mis posts, pero estoy segura de que os va arrancar una sonrisa y, tal vez, os sintáis identificados. Además, al final tendréis un par de sorpresas.

Aquí van 5 confesiones de camino a los 40.

  1.  Mi cuerpo nunca volverá a ser el de antes.
  2. La maternidad es el revulsivo vital más brutal que existe.
  3. No me gusta mi trabajo, y eso no es malo.
  4. Necesito la vida contemplativa.
  5. El erotismo es importante para mí, y quiero expresarlo.

1. Mi cuerpo nunca volverá a ser el de antes.

¡Menuda confesión! Pues me ha costado lo suyo asumirlo. Veréis: para alguien que ha llegado hasta tercero de conservatorio en ballet clásico, y que mantuvo siempre una línea delgada y esbelta, los 25 kilos atesorados durante el primer embarazo significaron un antes y un después. ejercicio
Ese después consiste en mirarte al espejo y reconocer como propias unas ojeras profundas y violáceas, unos pechos con caidita de treintañera, un vientre algo más redondeado y unas caderas  llenas de estrías. Da igual lo bien que te alimentes, el ejercicio que hagas o lo mucho que te cuides: ya no tienes veinte años y se nota. ¿Lo mejor? Que después de luchar durante un tiempo contra ello, ahora me da igual. Me gusta como soy. Y le encanta a quien me acompaña, así que, ¿por qué voy a preocuparme de algo que no puedo cambiar? A otra cosa mariposa, a cuidarse sin volverse locos y a disfrutar del cuerpo, que para eso está.

2. La maternidad es el revulsivo vital más brutal que existe.

¡Oh, sí! Tener hijos no solo te cambia el cuerpo, también te cambia el alma y, sobre todo, el corazón. Siempre digo que mis hijos me enseñan mil cosas cada día, pero si tengo que destacar algo, es que elevan al infinito la capacidad de amar.
Cuando estaba embarazada de mi segunda hija, tenía el absurdo temor de no ser capaz de quererla más de lo que quería a mi hombre y mi hijo mayor. ¡Qué ingenua! Cuando tienes hijos, el amor (ya sabéis lo que me gusta hablar sobre ello) se multiplican entre todos los miembros de la familia y fortalece un hilo de titanio que alimenta las cuerdas que se tienden entre todos los integrantes. He aprendido mucho del amor, gracias a ellos.

3. No me gusta mi trabajo, y eso no es malo.

Pero ¡eres médico! ¡Salvas vidas! ¡Tienes el mejor trabajo del mundo! Ya. Pero cuando tu trabajo se trasforma en 1/3 de medicina y 2/3 de resolver problemas que nada tienen que ver con la medicina, te aseguro que acabaswp-1456504886919.gif más quemado que la barbacoa de un argentino. Además, me sentía culpable por estar quemada. Y me cabreaba al sentirme culpable por estar quemada. Sentimientos muy positivos en relación a mi trabajo, como podéis ver. Luchas contra la burocracia, la escasez de recursos, la estrechez de miras de la administración y la prepotencia de los que están arriba, y acabas odiando tu trabajo y con ganas de sacar una metralleta cada vez que otro problema se atravesaba en tu camino.

¡No quiero esa negatividad! Aunque suene comeflores, esa actitud solo me perjudicaba a mí, así que ahora hago lo que puedo, he aprendido a decir que NO a los marrones que no me competen y, cuando cierro la taquilla, cambio el chip y dejo el trabajo encerrado hasta el día siguiente, sin amargura y agradeciendo lo que me da. Disfruto de las partes gratas, acepto con deportividad las partes ingratas, y no sacrifico otras facetas de mi vida por el trabajo. Y me va bien.

4. Necesito la vida contemplativa.

No os riáis, pero esto es muy importante.Trabajo. Casa. Niños. Marido. Amigos. Familia. Escribir. Viajar. Estudiar. Crear… Y, de pronto, te das cuenwp-1456504732463.gifta de que no puedes escuchar tus propios pensamientos porque vas a tal velocidad que la inercia te arrastra y no puedes detenerte ni a pensar con tranquilidad, a tomar conciencia de lo que eres, lo que haces y lo que sientes. Y te bloqueas, claro. Por no decir que te trasformas en una hidra descompensada.

Así que, por mi propia salud mental (y la de quienes me rodean), busco cada día un rato de paz. Mindfullness, que dicen ahora los expertos. Porque queda más bonito que decir a gritos “¡Párate mundo, que me quiero bajar!”.

5. El erotismo es una de mis facetas, y quiero expresarlo. ¡Y aquí viene la sorpresa!

Los que me conozcan, dirán: <<¡Venga ya, Mimmi!, tu siempre has sido una pervertida impenitente!>> Y, por supuesto, tendré que darles la razón. Pero, más allá de que siempre tengo una idea nueva, o que el segundo sentido siempre esté pendiendo de mi lengua, o cómo me vista, actúe y sienta, de un tiempo a esta parte necesitaba canalizarlo de manera distinta. Así nació este blog. ¿Sabéis que estoy colaborando con el blog de LELO, Volonté?

Y… así van a nacer mis próximas novelas.

Tengo dos proyectos paralelos que me ilusionan mucho y que están sacando sangre, sudor y lágrimas de mí.

De uno de estos proyectos no puedo hablar, aunque espero poder hacerlo muy pronto. Mi intención con el otro es autopublicar, así que tengo plena libertad y voy a desquitarme con ganas.santiago nocturno 2

Se trata de una serie de novelas titulada “En cuerpo y alma”. En ella, ambientada en lugares tan dispares como Chile, España y Noruega, os cuento la historia de la evolución de un hombre y una mujer, que asientan su crecimiento en todas las facetas de sus vidas, mientras trabajan como médicos en el ambiente duro y competitivo de un hospital. 

 

En la serie es muy importante el erotismo, pero también trato temas como la familia, el trabajo, la inmigración, y la madurez de los protagonistas, en la parte del camino que comparten juntos y, también, en el que recorren por separado.

Voy a contaros la premisa de la historia…

manos en la duchaLos protagonistas de la serie “En cuerpo y alma” son polos opuestos. Una de sus diferencias estriba en la concepción que tienen sobre el amor. Él es un cirujano volcado en su trabajo y basa todas sus relaciones en el sexo. Ella equilibra con cuidado las facetas de su vida y está segura de que cumplirá su proyecto de futuro al lado de un hombre que la ame. Pero todos sabemos que los polos opuestos se atraen, y ambos se verán envueltos en una espiral de deseo irresistible, a la vez que sus ideas sobre los grande temas de la vida y el amor chocan entre sí una y otra vez. El enfrentamiento conducirá a que sus convicciones se tambaleen y caigan como un castillo de naipes. Ella, de la mano de él, desarrollará su sexualidad hasta ahora muy poco explorada, y descubrirá que hay más formas de amar que el estereotipo que asume como correcto. Él se dará cuenta de que la cirugía puede que no lo sea todo en la vida, y que el amor existe, aunque quizá le cueste un poco averiguarlo.

Si seguís el hashtag #cuerpoyalma en Twitter y en Facebook, os iré contando cosas sobre ella.

Por el momento, comparto con vosotros el título de la primera novela: “Radiografía del deseo”. Los nombres de los protagonistas y otras cositas, en el próximo post.

Los títulos han sido elegidos después de un largo brainstorming. Quiero que vosotros disfrutéis con esta serie de novelas, y no veo el momento de que las tengáis entre las manos.

 

Envía https%3A%2F%2Fmimmikass.com%2F5-confesiones-hacia-los-40%2F por email
Javiera Hurtado Written by:

5 Comments

  1. 27 febrero, 2016
    Reply

    Lo mejor de todo lo que nos cuentas es que has hecho un análisis serio y preciso de la situación. Ahora, a seguir con todos esos excelentes proyectos.

    • 27 febrero, 2016
      Reply

      ¡Gracias, Lydia! Lo cierto es que estoy emocionada, y deseando que los proyectos salgan a la luz. En cuanto a mi crisis prematura de los cuarenta… ¡miedo me da pensar en lo que haré cuando los cumpla de verdad! Un beso, y siempre es un placer leerla tus comentarios.

  2. 29 febrero, 2016
    Reply

    Es una alegria comprobar como todo esfuerzo trae su recompensa. Soy consciente del esfuerzo que supone dedicarse a algo que no te llena plenamente, pero que de momento no hay más remedio que mantener. Quien posee alma insatisfecha, en ciertos aspectos, se convierte en buscador perenne y eso hace que pruebes hasta encontrar.
    Me alegro mucho de esos nuevos proyectos y de la cristalización de los esfuerzos en estos resultados que nos cuentas. Que sigan cayendo muchos más con la vitalidad con la que nos los acercas sean 40…50…o los que sean ;P

    • 1 marzo, 2016
      Reply

      ¡Hola J.C.! Muchas gracias por tus buenos deseos y espero que así sea para tí también. ¡Y que sigan cayendo! Un beso.

  3. Victoria
    17 noviembre, 2016
    Reply

    Buena Mimmi. No había leído este post (y he ido leyendo varios a la medida que se cruzan en mi camino o yo me cruzo en el de ellos) y lo disfrute. Sigue escribiendo linda, que eres entretenida y es un gusto leerte! Besos y espero verte por ahí ?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.