7 buenas razones para leer erótica

Tengo muy claro que la erótica no es un género de segunda. Lo digo donde haga falta. 

Más allá de que exista la mala erótica -como existe mala literatura en todos los géneros-, y pese a que muchas personas sigan mostrando serios prejuicios a la hora de enfrentarse a los libros que provocan un cosquilleo entre las piernas, además de en el cerebro, la erótica lleva de la mano una serie de beneficios exclusivos y maravillosos.

Este post es para esas personas erotico-escépticas, y lo he escrito con la ayuda y colaboración de quienes me leen. Desde aquí, ¡gracias por vuestros comentarios, las aportaciones, las emociones que me trasmitís! Tengo a las mejores lectoras y lectores del mundo.

Las razones son muy variadas, y me guardo unas cuantas para otro artículo un poco distinto, pero algunas me han llegado mucho como escritora y constituyen un verdadero motor para seguir escribiendo. Esas son las que he desgranado para escribir este post. Te invito a conocerlas.

 

EVASIÓN

La neurociencia (ya sabéis que soy muy friki) dice que la lectura constituye un relajante estupendo para nuestro cerebro, que disminuye el estrés y permite que nos alejemos de la cotidianidad. ¿Qué pasa cuando añades erotismo? Que esto se eleva a cotas insospechadas. Una de las primeras razones para agarrar un libro de leer a una mano es lograr abstraerte del día a día y viajar a los terrenos del hedonismo y el placer.

Cuando leemos escenas eróticas, las percepciones se acentúan, y los sentidos se exacerban. Dibujan una imagen concreta y alimentan la imaginación. Imagina que lees que el protagonista desprende un aroma ligero a perfume. En nuestro cerebro, se evocarán los recuerdos de ese olor que nos pone a cien. Somos capaces de viajar muy lejos, de sentir en los dedos el tacto suave de unas sábanas de algodón egipcio, de que nuestros pezones se pongan erectos. Nos excitamos. De pronto, no existe nada más que la escena en la que estamos sumergidos y las sensaciones y emociones que nos provoca.

Quienes no leen erótica pensarán que exagero, pero todas las que sí lo hacemos estamos de acuerdo en la sensación de arder por combustión espontánea que generan según qué lecturas.  Una lectora me escribía hace unos días :

[…] te hace desear no tener nada que hacer para solo estar perdida en la lectura […]

 

Solo se me ocurre una buena razón para abandonarla, y está muy relacionada con el contenido de la propia novela. ¿Y a ti? Sí. Has acertado. Una buena sesión de sexo.

APRENDIZAJE E INSPIRACIÓN

[…]Jijijijii, no tenía ni idea de lo que era un Hitachi. Me declaro muy, muy fan.

[…]he sacado varias ideas que pienso llevar a la práctica.

Toda lectura siempre trae consigo un aprendizaje. ¿Acaso creías que con la erótica iba a ser distinto? Muchas personas no pasan de la postura del misionero y son felices así, pero quienes sientan una inquietud, una curiosidad hacia cómo innovar en el erotismo propio y de la pareja, una buena manera es recurrir a los libros. En sexología se utiliza la literatura erótica dentro de la terapia de pareja o con las personas que acuden a sus consultas, y aquí hay una de las razones de por qué. Es una manera fácil y muy accesible de alimentar el deseo sexual, de abrir puertas que nos lleven al autodescubrimiento, de generar ideas que nunca antes se nos habían ocurrido. De quitar la connotación de tabú de ciertas preferencias o prácticas.

 

AMPLIAR CRITERIOS

 

Cuando la erótica no se ciñe a los estereotipos de siempre, te ofrece todo un panorama de novedades en torno a la vivencia de la sexualidad y a la profundización del erotismo. Afrontar tabúes de manera asertiva y apasionada, como el sexo anal, el sexo con la regla no solo provoca el debate interior y la pregunta ¿qué haría yo? ¿cómo hacemos en mi pareja? ¡Podríamos hacerlo nosotros! Esa pregunta es el primer paso para ir más allá de un límite que tengas. Para salir fuera de tu zona de confort. Puede ser que a ti no se te haya ocurrido, que a tu pareja ni siquiera se le haya pasado por la cabeza, pero al verlo plasmado en letras se transforma en una posibilidad. Y qué deliciosa es esa posibilidad.

 

ALIMENTAR DESEOS Y FANTASIAS

 

En sexología se habla mucho sobre la importancia de conocer la diferencia entre deseo y fantasía.

El deseo es algo que quieres que se cumpla, que se transforme en una realidad, un anhelo que quieres llevar a cabo porque sabes que te generará placer, y porque está de acuerdo a  tu escala de valores, tu propia ética y se ajusta a tu modo de entender el mundo.

Pero, ¿y las fantasías?

La fantasía se quedan en nuestro pensamiento, se nutren de nuestra imaginación y fomenta la creatividad, pero no llegan a materializarse. Y esto es maravilloso. ¿Un ejemplo? El BDSM. Muchas lectoras han conversado conmigo sobre este tema en concreto. Algunas me han contado que, motivadas por mis  novelas, se han animado a iniciarse al mundo del bondage, pero otras lo dejan claro:

Me encanta leerlo, me ponen muchísimo las escenas, pero no quiero llevarlo a cabo.

¡Maravilloso también! Si es suficiente desatarlo en las fantasías, desbloquear los tabús en torno a ciertas prácticas que imaginamos, ya es algo muy positivo. Lo vives en los libros y con eso tienes la ventaja de no sufrir ninguna de las consecuencias. Un ejemplo de esto podría ser una sesión sadomasoquista con azotes. Al leer la escena, puedes excitarte y mucho, puedes imaginar cómo se sentiría el flogger en tu propio cuerpo, lo bien que lo haría tu pareja, lo que pensarías tú al recibir cada impacto…pero cierras el libro y sabes que jamás lo llevarías a la vida real. Perfecto. Sin presiones. Las lecturas están para abrir posibilidades, pero eso no quiere decir que vayas a abarcarlo todo.

Si quieres materializarlo, pasa a ser terreno de los deseos. Y para eso, ¡dejad que insista, porque es muy importante!, es necesaria una documentación que vaya más allá de una lectura erótica, mucha comunicación con la pareja, e ir siempre, siempre de menos a más. Pero de eso hablaremos en otra ocasión.

 

COMPLICIDAD EN PAREJA

 

(mi marido) […]ha cogido afición a que yo lea y él disfrute.

Yo he escogido este párrafo, por ejemplo, que está en uno de los relatos colgados en el blog.

Me acerco y me arrodillo frente a él. Mi mente vuela sin poder remediarlo a la última vez que estuve así y se me escapa una sonrisa. Él me agarra el mentón con suavidad y me obliga a mirar hacia arriba, él también sonríe con complicidad. Seguro que estamos pensando en lo mismo: esta misma mañana, cuando tuve su pene en mi boca.
Nacho lleva la copa a sus labios, después se inclina sobre mí y, con dulzura infinita, deposita el vino cálido desde su boca a la mía. De nuevo. Hasta tres veces. Cuando se retira la última vez, me besa los labios y me indica mi sitio.

Vuelvo a mi posición de espera e identifico que empiezo a estar excitada y que el vino es magnífico: me he quedado con ganas de más. Con la sensación de estar a contrapelo, porque a la vez percibo un deje de irritación por la no satisfacción inmediata de mis deseos. Tengo que tener cuidado. La mezcla de excitación y enojo nunca es buena. Lidiando como estoy con toda la montaña rusa, su petición me vuelve a sorprender.

—Quítate las bragas, Claudia.

Y ahora, léelo en alto a tu pareja. Vamos. Intenta ponerte un poco en situación. Quizá incluso estás compartiendo una copa de vino, frente a la chimenea, después de haber cenado algo y estáis tranquilos en el sofá. O en la cama. Os aseguro que unos cuántos párrafos escogidos de este tipo elevarán la complicidad con tu pareja al máximo. ¿Y si os da un ataque de risa? ¡Genial! Reír y disfrutar de lo ridículo que os parece la situación es una manera como otra cualquiera de compartir en pareja, pero te aseguro que, pasada la vergüenza inicial, las sensaciones se orientarán hacia otra parte. Hablábamos de la necesidad de comunicación respecto a los deseos y fantasías. ¿Qué mejor manera que iniciar una conversación que una buena lectura?

POTENCIAR LA SENSUALIDAD

Fijaos en estas frases de una lectora:

[…] Me estáis acostumbrando mal, entre tú e Inés (protagonista de las novelas de la serie En cuerpo y alma). Me acabo de comprar un conjunto de lencería que he tirado la casa por la ventana, yo siempre he sido coqueta, pero desde que leo estos libros, he tomado más importancia a ser sexy debajo de la ropa. […]

Me enviaba también una foto de la lencería que había elegido, ¡y casi muero de la envidia!

Es cierto. Las sensaciones que genera una lectura erótica son positivas, empujan a ser más audaz a la hora de experimentar con un juguete erótico (tengo una lectora que ha iniciado a su pareja en ello, y ahora llevan un ritmo que ríete tú de Erik e Inés), a autodescubrirse, a decir ¿por qué no? Y, de nuevo, aunque solo quede en el terreno de las fantasías, con eso será suficiente para que nos sintamos más sensuales.

 

AUMENTAR LA AUTOESTIMA

[…] Te hace sentir segura de ti misma, poderosa, provocativa y sexy.

[…] Te hace ser libre dentro y fuera de la cama.

 […]Estoy desatando al fetichista que creo que todos llevamos dentro.

Y podría poner muchas citas más, pero creo que la idea queda clara. Todos los puntos anteriores llevan a sentirnos más cómodos y seguros con nosotros mismos, porque al alimentar nuestro erotismo, al cultivar nuestra sexualidad, estamos fortaleciendo una parte muy importante de nuestra propia personalidad. Una que, en muchas ocasiones, se da por supuesta y no se trabaja, no se presta suficiente atención. Se deja “fluir sin cultivarla de ningún modo, y se transforma en una faceta plana, sin brillo. Aburrida. La lectura es una sana y magnífica manera de alimentarla.

 

UNA CONCLUSIÓN

Las personas que leen erótica son fieles al género por estos motivos, entre muchos otros. Y que no se equivoquen los profanos: sí tenemos criterio, sí sabemos distinguir la calidad, sí somos exigentes, sí buscamos experiencias distintas con cada lectura y no, no somos unas salidas. Que leamos una cosa u otra (y esto lo he aprendido como escritora), o a veces cualquier cosa que caiga en nuestras manos, es única y exclusivamente de nuestra competencia.

Como escritora, abogo por estar a la altura de todas estas razones que quienes me leen me han hecho llegar. Espero que quienes escribimos, nos esforcemos en ofrecer novelas de calidad y que toquen las almas, los cuerpos y las mentes de quienes nos leen. Entre todos, lectores y escritores, podemos llevar el género al lugar que se merece y quitarle ese estigma injusto que personas ajenas pretenden atribuirle con prepotencia y total desconocimiento de causa.

Yo leo y escribo erótica, y trabajo en ello día a día. Te invito a que hagas lo mismo, y por encima de todo, que disfrutes con ello.

Con cariño,
Mimmi Kass.

 

 

 

 

Si todavía no conoces la historia de Inés y Erik, Radiografía del deseo es la primera novela de la serie En cuerpo y alma. Top 2 en Ficción erótica de Amazon, sigue después de seis meses, entre los títulos mejor valorados y más vendidos.

El primer capítulo está disponible en este enlace: El retorno.

El segundo capítulo también, en este otro enlace: Residentes.

 

 

 

Diagnóstico del placer ya está disponible en Amazon. Durante la primera semana en venta, alcanzó el top #1 de ventas en ficción erótica tanto en Amazon España como en Amazon.com latinoamérica y ya ha conquistado a miles de lectores.

Si disfrutaste con la primera entrega, te emocionarás con la continuación. Te invito a experimentar una lectura muy distinta, ¿te atreves a salir fuera de tu zona de confort?

El primer capítulo está disponible para su lectura en este enlace: La cruda realidad.

El segundo capítulo también, en este otro enlace: El procedimiento.

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Javiera Hurtado Written by:

2 Comments

  1. Jaime Zarate
    11 Enero, 2017
    Reply

    IUn saludo cordial, no soy lector asiduo de literatura erotica, no por que no me guste, es dificil encontrar lecturas que no rayen en lo pornografico y vulgar.

    Libre y creativa debera ser una buena lectura erotica, los lugares comunes son frecuentes.
    pienso que el cerebro es el mayor organo erotico de nuestro cuerpo, una buena escena puede ser lo mas exitante que se puede encontrar en un relato, al cerebro le gusta imaginar, construir imagenes, olores, lugares, tersuras.
    Buen articulo, felicidades

    • 25 Enero, 2017
      Reply

      Muchas gracias por tus palabras, Jaime, y bienvenido a mi rincón. Quizá sea bueno hacer la reflexión de que lo erótico y su vivencia es algo muy personal. Lo que a ti te parece vulgar y pornográfico, quizá sea para otra persona algo sublime y sutil, o por el contrario, insípido y falto fuerza. Creo que no has encontrado la pluma que te embelese en erótica, porque existen muchos tipos de escritura. Te invito a leer los relatos de mi blog y ojalá encuentres lo que buscas.
      Mil besos,
      Mimmi.

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